¿Para qué se lamentan por historias
Píramo, triste, ni el sangriento Edipo,
pues que yo a sus desdichas me anticipo
en la mitad del curso de mis glorias?
Borren de hoy más sus trágicas memorias,
Estampa soy de las desdichas tipo,
porque yo de sus penas participo
y no de sus grandezas y victorias.
Ángeles, perdonad que vuestra madre
me hace vuestro Herodes tan sangriento,
que intento semejante desvarío.
En el dolor parezco vuestro padre;
pero, a ser Salomón, mi entendimiento
supiera de los dos cual era el mío.