Pasa la nave igual al pensamiento;
líquidos montes de salada espuma;
flecha del agua, de los vientos pluma,
rayo veloz del húmedo elemento;
y en un instante el proceloso viento,
para que de las alas no presuma,
hace que la alta máquina consuma
toda su fuerza con rigor violento.
Lozano almendro esmalta la vestida
camisa, y en un punto el cierzo vierte
las flores por la tierra agradecida.
¡Oh humana condición que nos advierte
que no hay seguro bien en esta vida,
porque se va camino de la muerte!