En el papel de mi confusa vida,
dándome tinta mis cansados ojos,
pluma el dolor, a ti de mis enojos
remedio y luz ya por mi mal perdida,
con mi cuidado escribo, que te pida
que consideres de quien sois despojos,
siendo tu hechura, aunque al sentir antojos
de tu divina cara me despida.
Cesen ya tus enojos y desdenes,
que no me olvido yo, si en ti confío,
de la piedad y del poder que tienes.
Ni puedo hacer, que es loco desvarío,
aunque lo dicen dejación de bienes,
pues no te dejo a ti, solo bien mío.