Hay más en que me siga mi fortuna,
faltábame ya más que infamia tanta,
que cosa contra mí no se levanta,
pues hasta la más baja me importuna.
Ya se me cubre el cielo, el sol, la luna,
y tengo puesta el agua a la garganta,
la muerte misma de mi mal se espanta,
que vida muerte no se vio ninguna.
Otavio infame, quiere infame hacerme,
el Príncipe con él quiere casarme
por mostrar lo que pudo aborrecerme.
Y estoy contenta de que vengo a hallarme
a tiempo que no queda mal que hacerme,
pues ya no queda mal con que probarme.