Por labios de coral la blanca Aurora
pronósticos del sol introducía,
cuando la Rosa, que a su luz se abría,
en hojas de rubí perlas colora.
Sentada en esmeraldas granos dora,
coronel de carmín al mediodía,
púrpura enciende, y vana desafía
cuantas lluvioso Abril le debe a Flora.
Volví a la noche, y vi que el nácar puro,
las pirámides verdes mal doblados,
quebró la copa en que el aljófar bebe.
Y que, plegado el pabellón oscuro,
ocultaba los átomos dorados,
¡o belleza mortal, fimera breve!