Corren los días, y el que ya los pasa,
si es cuerdo, el fin que ha de llegar previene;
mira las prendas que en su casa tiene;
que es bien, partiendo, concertar la casa.
Rómpese la columna, mas la basa
en pie se queda, y aumentarse viene
el edificio que el honor contiene,
si no es que el tiempo hasta el cimiento abrasa.
Dos hijos tengo, que me dan enojos
hasta que su remedio se concierte,
porque son de mis ojos los despojos.
Esto el partir y la razón no advierte,
porque como los hijos son los ojos,
conviene concertarlos con la muerte.