Skip to content
1562–1635

- 1189 - Acto II, ABENZAR De La venganza venturosa

Lope de Vega

Digo, Señor, que luego al mismo punto que en la mar le lanzamos, se abrió el cielo: o fuese que Mahoma por castigo o premio de su humilde sufrimiento

lo quiso colocar en la alta silla, o sepultar en el abismo eterno, que con nuevos relámpagos y truenos se desapareció en aquel instante,

y yo quedé esperando grande rato por traerte siquiera algún indicio; pero luego la mar, muy sosegada, y el cielo sin dar muestras de mudanza.

No sé que sienta en tan gran prodigio; sí te decir que vine amedrentado.

Cookies on Poetry Cove

We use cookies to remember your language preference and — only with your consent — to learn how Poetry Cove is used. You can change your mind any time.