Menos hizo Lisímaco saliendo
contra el fiero león en desafío;
Eneas en pasar el negro río,
y Alcides en matar el monstruo horrendo;
Ulises al gigante oscureciendo;
César en sujetar de Francia el brío,
y el músico de Tracia en el sombrío
reino, las puertas de diamante abriendo,
que quien se determina al casamiento:
donde la libertad su dueño escoge,
por el discurso de la vida, a tiento,
el alma sin consulta no se arroje;
y quien tuviere tanto atrevimiento,
del mal que le viniere no se enoje.