Los trabajos extraños y excesivos,
hambre y cansancio, sed y graves penas
que pasan en mazmorras y cadenas
los que en Constantinopla están cautivos.
Los de tiesos y montes tan altivos
que se pasan de Libia en las arenas;
las tormentas del mar, de las sirenas,
donde tan pocos escaparon vivos.
Las centinelas del invierno en Flandes;
de Ulises hasta Grecia las historias;
forzar el gusto, hacerle a quien le fuerza;
sufrir del poderoso agravios grandes,
todos parecen descansadas glorias
si se comparan al casar por fuerza.