Despierta, o Betis, la dormida plata,
y coronado de ciprés inunda
la docta patria en Sénecas fecunda,
todo el cristal en lágrimas desata.
Repite soledades, y dilata
por campos de dolor vena profunda,
única luz, que no dejó segunda,
al Polifemo ingenio Atropos mata.
Góngora ya la parte restituye
mortal al tiempo, ya la culta lira
en cláusula final la voz incluye.
Ya muere y vive, que esta sacra pira
tan inmortal honor le constituye,
que nace fénix, donde cisne espira.