Virgen, en vuestro vientre santo estuvo
vuestra alma pura, de más gracia llena,
que el Ángel de más luz, que nuestra pena
en vos el golpe original detuvo.
El lirio de los valles que entretuvo
nueve meses su cándida azucena,
si en gracia cría al Ángel, no condena
a la Princesa que por Madre tuvo.
Mas que todos los Ángeles deciros
puedo que la tenéis, si en carne humana
nos dais a Dios, aquel dichoso día.
Que a ellos los creo para serviros
y a vos para su Reina soberana,
cuando os dijo Gabriel, Ave María.