Si como son cepillo y sierra viles
y esta madera pinabete o haya,
fuera oro y plata de la indiana playa,
y ellos crisoles, limas y buriles.
Si odoríferos árboles sutiles
con que Saba los cielos atalaya,
y dé la fértil isla de Tondaya
ébanos negros, cándidos marfiles;
labrara yo la cama de la Luna
con envidia del Sol y las estrellas,
pues ni él la iguala, ni hermosura alguna.
Cesó la claridad en él y en ellas,
porque como la fénix sola y una,
así es María entre las cosas bellas.