Antes la tierra vestirá de estrellas
los prados, que de hierbas y colores
los campos de la luna varias flores,
sin que tenga el verano imperio en ellas.
Antes las aves con sus plumas bellas,
entre las aguas cantarán amores;
y los peces del mar, habitadores
de la región del fuego, las centellas.
Antes las fieras de las verdes selvas,
entre los hombres hallarán sosiego,
que puesto que a olvidarme te resuelves,
yo dejé de adorarte, loco y ciego,
Elena de mis ojos, aunque vuelvas
mi alma Troya y mis vestidos fuego.