Los que en sonoro verso y dulce rima
hacéis concepto de escuchar poeta
versificante en forma de estafeta,
que a toda dirección número imprima:
oíd de un Caos la materia prima,
no culta como cifras de receta,
que en lengua pura, fácil, limpia y neta
yo invento, Amor escribe, el tiempo lima.
Estas, en fin, reliquias de la llama,
dulce que me abrasó, si de provecho
no fueran a la venta, ni a la fama,
sea mi dicha tal, que a su despecho
me traiga en el cartón quien me dé fama,
que basta por laurel su hermoso pecho.