Llora Isabela, Henrico la pretende,
al de Aguilar entierran con su espada,
tres años Ptolemayda está cercada,
el hambre entra feroz partido emprende.
Ricardo en todos su piedad extiende,
dando el madero de la Cruz sagrada,
fíngele un Turco, y la maldad trazada
por Gravelina en alta voz se entiende.
Degüella mil Católicos Branzardo,
ríndese Melidora a la hermosura
de Ismenia en traje varonil gallardo.
Matar un Persa con furor procura
en medio de su ejército a Ricardo
que no hay defensa de traición segura.