Inquietud en el alma, que el sosiego
quita de noche, y el reposo al día;
hielo que abrasa cuando más enfría;
fuego de infierno, pues del alma es fuego;
indómito caballo, monstruo ciego,
que la razón a despeñarse guía;
temor cobarde, de sí mismo espía;
villano rico, a quien ensancha el ruego;
Amor desnudo y de dolor vestido,
tirano mercader de tus placeres,
que fías y ejecutas lo perdido:
que vea el mundo, con mi ejemplo, quieres
que quitar a los hombres el sentido
dejaste por disculpa a las mujeres.