Traidor fue Paris por la bella Elena;
Aquiles, por Briseyda la Greciana;
por Medea, Jasón; por la Tebana
Marfissa, Apolo, y Jove amó a Alcumena.
Hércules español robó a Pirena;
Rómulo, a Hersilia; a Andrómaca Troyana,
Pirro, y Teseo el que burló a Ariana,
y un rey hubo traidor por Filomena.
Muchos, o por la industria o por la espada
(que no hay traición que por amor asombre)
hallaron fin a su esperanza honrada.
Que de cuantas traiciones tiene nombre,
alguna puede haber más disculpada
que la que por amor comete el hombre.