Skip to content
1875–1910

El monasterio

Julio Herrera y Reissig

A una menesterosa disciplina sujeto, él no es nadie, él no luce, él no vive, él no medra Descalzo en dura arcilla, con el sayal escueto, la cintura humillada por borlones de hiedra.

Abatido en sus muros de rigor y respeto, ni el alud, ni la peste, sólo el diablo le arredra; y como un perro huraño, el muerde su secreto, debajo su capucha centenaria de piedra.

Entre sus claustros húmedos, se inmola día y noche por ese mundo ingrato que le asesta un reproche Inmóvil ermitaño sin gesto y sin palabras, en su cabeza anidan cuervos y golondrinas,

le arrancan el cabello de musgo algunas cabras, y misericordiosas le cubren las glicinas.

Cookies on Poetry Cove

We use cookies to remember your language preference and — only with your consent — to learn how Poetry Cove is used. You can change your mind any time.
El monasterio · Julio Herrera y Reissig · Poetry Cove