Si no brindo con vino a tu salud,
como lo manda el uso inmemorial,
caro Mariano, en Pascua o Carnaval,
es senil impotencia; no es virtud.
Observante me han hecho del talmud
los años con su rígido ritual
mas te festejaré desde el portal,
como la murga, al son de mi laúd
¿Quién pudo imaginar que soy aquél
que pudiera engullir por colación
hasta el arco y la tripa del rabel?
Y hoy debo confesarte ¡oh confusión!
que si ha la verdad santa he de ser fiel,
puches piden mis dientes, no turrón.