Una hermosura, y gracia acompañada
de una avisada y cuerda cortesía,
con una suave voz con armonía
de que os tiene natura coronada.
Un veros de melindres olvidada,
con ser dechado de cortesanía,
un ver que os conocéis sin fantasía
viéndoos tanto en linaje aventajada.
Un alegría dulce, un ser sencilla,
un semblante en su tiempo muy severo
un buen aire de hacer cualquier cosilla.
Un pensar bien lo que decís primero,
con ser perfecta en todo a maravilla,
son las causa, señora, porque os quiero.