Esta guerra trabada que conmigo
trae mi sentido en accidentes varios,
supone en un sujeto dos contrarios,
pues siempre estoy temiendo lo que digo.
Así que por costumbre o por castigo,
casos no vistos son en mí ordinarios,
y en los propios intentos temerarios
se acobarda la fe con que los sigo.
Miro en varios objetos un objeto,
que aún la imaginación no se derrama
a sentir de mi suerte la miseria;
predomina la causa en el efeto
y como es interior, de interior llama,
en lo inmortal se esconde su materia.