Floreciente esplendor en quien contemplo
cuanto tú mismo a tus virtudes debes,
cuanto con sacra voz las almas mueves,
y más que con la voz con el ejemplo.
Luz cuya infusa luz muestra en el templo
eternos fines con avisos breves,
cielo con quien alientas, si no atreves,
una esperanza en quien mil ansias templo.
Los venerables bien vividos años
logra feliz, tus canas sean espejo
a luz de verdaderos desengaños.
Nunca mozo veremos al que viejo
en las virtudes desvanece engaños
del mundo, con su aviso y su consejo.