Más cierto está en perderse el que procura
seguir, volando, vuestro pensamiento
que quien al bravo mar, al bravo viento
la vida entrega en barca mal segura.
Cuando más que ésa de constancia pura,
gobernada por vuestro entendimiento,
muestra ir a quien es, a salvamento,
señora, de la vela y de ventura.
Si vos regís las velas, ¿Qué aprovecha
que entre Escila y Caribdis peligrosos
bramen las olas alterándose ellas?
Aunque sea la fortuna más desecha,
impedir no podrán vientos furiosos
que pongáis vuestra barca en las estrellas.