No sólo admira que tu mano venza
el ser de la materia con que admira,
sino que pueda el arte en la mentira
a la misma verdad hacer vergüenza;
cuyo milagro a descubrir comienza
en el valor con que las líneas tira,
paralelo capaz, con que la ira
del tiempo, hoy del olvido se convenza.
Tener cosa insensible entendimiento
hace, donde el engaño persuadido
por verdad idolatre al fingimiento.
¡Oh milagro del arte que ha podido,
dando a una tabla voz y movimiento,
dejar sin él en ella el sentimiento!