Marino, si es tu nombre el que tiene
el honor de las musas, ¿qué castigo
de hado con violencia de enemigo
tolerante paciencia no previene?
Si el dios del arte en tu defensa viene,
hecho del desengaño dulce amigo,
menos solo estarás solo contigo,
pues en ti la virtud su premio tiene.
Superior en los casos y en las cosas,
bajarás a mirar gloriosamente
las inquietudes del glorioso Marte,
y cuando emulaciones cautelosas
alteren el sosiego a tu memoria,
a ti te puedes de ti en ti escaparte.