Milagros en quien sólo están de asiento
alta deidad y ser esclarecido;
resplandeciente norte que ha seguido
la imaginaria luz del pensamiento,
a cuyo vario y libre movimiento
del vivir y morir se tiene olvido;
éxtasis puros del mejor sentido;
misteriosa razón del sentimiento;
ejecutiva luz que al punto ciega;
noble crédito al alma más perdida
donde son premios muertes y despojos;
Oriente a quien la noche nunca llega;
cierta muerte hallara en vos mi vida:
a ser morir, morir por esos ojos.