Son celos un temor apasionado,
que a la razón ninguna fuerza deja,
y amigo peligroso que aconseja
y no consiente ser aconsejado.
Sueño a los más despiertos más pesado,
sobresalto que culpas apareja,
que una locura, en presumida queja,
tiene al entendimiento siempre atado.
Manda y gobierna cuanto no aprovecha,
y así la presunción acreditada
teme, condena y da dolor con ira;
y tiene en sobresalto a la sospecha,
sin fuerza a la verdad como asombrada,
y por ley absoluta a la mentira.