Tengo que decir tanto de mi estrella
que de la de los otros no sé nada,
si vos no la dejáis acreditada,
siendo la esfera el fijo norte de ella.
Nueva y alta noticia; aunque tenella
no deja la memoria perturbada,
sino a nuevos peligros entregada
de seguir luz y de morir sin ella.
Al ciego dios de amor, recién nacido,
pagando parias el tributo ofrezco
de mis ocasos últimos traído.
Feliz yo si a la causa compadezco,
y cuando no pagado conocido,
estrella y luz de aceptación merezco.