El que busca de amor y de aventura
ejemplos dignos de inmortal memoria
mire la dulce y verdadera historia
que del tiempo y olvido está segura.
Verá también al vivo la pintura
de aquella memorable y gran victoria
que dio a Cortés y a España tanta gloria,
y al mejicano, muerte y sepultura.
Hallará en don Antonio, juntamente,
un Marte con la espada, y con la pluma
un nuevo Apolo, digno de renombre.
¡Honor y lustre de la edad presente:
de envidia de tu fama se consuma
el que no te tuviere por más que hombre!