Podré ya voluntario desterrado
en esta felicísima ribera,
si no aplausos de amor, lograr quisiera
ocio sin culpa, sueño sin cuidado.
Quizá será desdén solicitado
el conortado olvido que me espera,
y con alas de aviso y no de cera,
seguro volaré, si no envidiado.
Mares contrarios, mis contrarios vientos
poco afligen la antena que varada
se niega ya a las ondas inconstantes.
Den luz a quejas ciegos escarmientos;
deje la razón muda de avisada
este golfo a mejores navegantes.