Skip to content
1559–1643

Soneto moral en metáfora de un relojito mostrador

Juan de Salinas y Castro

¡Oh cuánto desengaño experimento, bronce animado, en tu veloz latido, pues las distancias de las horas mido, y vivo a las edades más atento!

Y aunque el agudo repetido acento de tu volante hiere en el oído, jamás el noble y perspicaz sentido del índice percibe el movimiento.

La decisión al sabio se remita; básteme a mí sentir, ya que no veo tu pulsación que las edades gasta. Proceso criminal, causa exquisita,

en que depone por testigo el reo, y aunque de oídas para muerte basta.

Cookies on Poetry Cove

We use cookies to remember your language preference and — only with your consent — to learn how Poetry Cove is used. You can change your mind any time.