Cual caballo ligero y animoso,
que apenas la afilada espuela siente,
cuando es ya menester que diestramente
la rienda enfrene el curso presuroso,
que volviendo del término glorioso
del rico palio, entre la alegre gente
se huella y encamina la alta frente
al son del instrumento belicoso,
y adornada de plumas la testera
mira al vistoso premio, y va lozano
dejando mil envidias de sus glorias,
tal tú, Victoria, en la veloz carrera
ganando el palio, tornas hoy ufano
añadiendo victoria a tus victorias.