Señora Alcida, si de su Phileno
se muestra tan contenta que desprecia
otros que el mundo mucho estima, y precia
lo más malo que tiene por muy bueno,
bien sabe que él de sabio está ajeno
como vuestra merced de ser Lucrecia.
¿Quiere que se lo diga? a fe que es necio,
que se aquesto el lugar está muy lleno.
Quisiera preguntarla, mas no quiero,
y, en fin, he de hacerle una pregunta:
¿a cuál estima más de aquestas cosas,
su linaje, o sus gracias? Mas barrunta
el pueblo que lo causa su dinero,
que de este las mujeres son golosas.