Afuera el fuego, el lazo, el hielo y flecha
de amor, que abrasa, aprieta, enfría y hiere;
que tal llama mi alma no la quiere,
ni queda de tal nudo satisfecha.
Consuma, ciña, hiele, mate, estrecha
tenga otra voluntad cuanto quisiere,
que por dardo, o por nieve, o red no espere
tener la mía en su calor deshecha.
Su fuego enfriará mi casto intento,
el nudo romperé con fuerza o arte,
la nieve deshará mi ardiente celo.
La flecha embotará mi pensamiento.
Y así, no temerá en segura parte,
de amor el fuego, el lazo, el dardo, el hielo.