Va el corazón camino de aquel centro
do sus trabajos descansar solían,
y do agora también descansarían
si no me diera amor tan bravo encuentro.
A cada paso en más peligros entro;
un no sé qué mis sentimientos crían;
tras éste van, y mueren, y porfían
los deseos, que me echan más adentro.
Yo tengo de ir de grado a do me llevan
por no esperar me lleven arrastrando;
no miedo ya al daño, sino al ultraje.
Crudezas mil agravios en mí prueban;
hácelo, que ha subido a tener mando
un dolor que es de muy ruin linaje.