¿Qué estrella fue por dónde yo caí
en el mundo con tanta pesadumbre?
¿Cuál madre ya de vida dio lumbre?
¿Por qué me echo tan huérfano y así?
¿Quién primero holgó, cuando nací?
¿Cuál dolor me subió tan en su cumbre
que no hallé remedio en la costumbre,
y hoy siento más lo que ayer más sentí?
¿Por qué no morí en vientre o en naciendo?
¿Por qué me tomó nadie en sus rodillas,
criándome entre vivos, no viviendo?
Forzado es ya que vaya descubriendo,
entre mis enemigos, mis mancillas
y unos lloren y estén otros riendo.