El alto cielo que en sus movimientos
por diversas figuras discurriendo,
en nuestro sentir flaco está influyendo
diversos y contrarios sentimientos;
y una vez mueve blandos pensamientos,
otra vez asperezas va encendiendo,
y es su uso traernos revolviendo,
agora con pesar y ora contentos,
fijo está en mí, sin nunca hacer mudanza
de planeta ni sino en mi sentido,
calvado en mis tormentos todavía.
De ver otro hemisferio no esperanza,
y así donde una vez me ha anochecido,
allí me estoy, sin esperar el día.