Si en mitad del dolor tener memoria
del pasado placer, es gran tormento;
así también en el contentamiento
acordarse del mal pasado es gloria.
Por do, según el curso de esta historia,
no hay cosa que me venga al pensamiento,
que toda no se vuelva en un momento
en lustre y en favor de mi victoria.
Como en la mar, después de la tiniebla,
pone alborozo el asomar el día,
y entonces fue placer la noche oscura;
así en mi corazón, ida la niebla,
levanta en mayor punto la alegría
el pasado dolor de la tristura.