Amor me envía un dulce sentimiento,
diciendo que es su mensajero cierto.
Las nuevas son que estoy dentro en el puerto,
seguro de tormenta y de tormento.
Hace de esto fianza el pensamiento,
mostrando, en mi pasado desconcierto,
que Amor me levantó de frío y muerto,
haciéndome quedar vivo y contento.
El milagro fue hecho extrañamente,
porque resucitado el mortal velo,
resucitó también la inmortal alma.
Celebrado seré en toda la gente,
llevando en mi triunfo para el cielo,
con el verde laurel la blanca palma.