Otro tiempo lloré, y agora canto;
canto de amor mis bienes sosegados;
de amor lloré mis males tan penados,
que por necesidad era mi llanto.
Agora empieza amor un nuevo canto,
llevando así sus puntos concertados,
que todos, de estar ya muy acordados,
van a dar en un son sabroso y santo.
Razón juntó lo honesto y deleitable,
y de estos dos nació lo provechoso,
mostrando bien de do engendrado fue.
¡Oh concierto de amor grande y gozoso!
Sino que de contento no tendré
qué cante, ni qué escriba, ni qué hable.