Celebren tus hazañas inmortales,
o Marte Aragonés, Jaime Sagrado
del caudaloso Ebro más dorado
hasta el Pactolo en líquidos cristales.
Treinta y cinco batallas, y campales,
del Agareno dio tu brazo armado,
sacando tu Pavés despedazado
de los reencuentros de la lid Marciales.
Dos mil Templos y más, a la memoria
de María Purísima fundaste
en su alabanza, nombre, honor y gloria.
La Tierra y Mar del Árabe triunfaste;
serás empeño heroico de la Historia,
y el mármol a tus hechos será engaste.