Grande Campeón, que en tus fortunas puedes
por Heroico aclamarte venturoso,
pues de una herida labras lo dichoso,
y de aquel rayo tanta luces cedes.
Cuantos laureles cifren tus paredes
son obras de un acaso portentoso,
y en las de un siglo admita lo curioso
que en esta hazaña sólo tú te excedes.
Salga en voces la fama desatada,
rompa en canora trompa el dulce acento,
y publique en su afecto mis cuidados.
Mas siendo de tus plumas celebrada
es mi Albergue bajísimo instrumento,
pues los logras tan cultos y sagrados