Prodigio undoso, admiración de gentes,
ninfa veloz, que en húmedos cristales
produces de una Mina doce iguales
bocas de plata en líquidas corrientes.
Todas las maravillas excelentes
fueron del tiempo términos fatales,
y sólo han merecido tus raudales
el hacer sus despeños permanentes.
Con cuanta gloria tus Vecinos viven,
puesto que a tu hermosura no se igualan
el Tiber, Ganges, Tigris, Tajo, y Nilo.
Todos tu nombre en mármoles escriben,
todos tu fama en láminas señalan,
y todos en Roselo hallan asilo.