Generoso Luis, Sire Sagrado,
que empuñando el Bastón, con la trompeta
vagaroso tu Campo el Norte inquieta
pisando tu confín yerto y helado.
Ya el Belga y el Inglés te han visto armado,
quejoso el parche al son de la baqueta,
y espumoso el Bridón en la corbeta
incita a escaramuzas el Estado.
No es gloria tuya, no, que la campaña
numeroso te cuente en escuadrones
estando Infante el Grande Rey de España.
Deja que crezca y junte sus Leones,
que el pelear entonces será hazaña,
y tendrán más disculpa tus pendones.