Guarda este Mármol Pario en su escultura,
mordido del Cincel (o peregrino)
el Milagro más puro, y más divino,
que vio el Amor, la más bella hermosura.
Anarda yace aquí, cuya blancura,
cuyo candor purpúreo, y cristalino,
ya es sombra muda de cruel destino,
en noche transformada su luz pura.
Amor sin arco está, sin sus arpones,
que todos los tomaba de sus ojos,
para sus triunfos racional aljaba.
Muda la selva, y dulces Amphiones,
sordo el Tormes, que viendo estos despojos,
sus guijas de oro en sus lamentos lava.