De horror armado, de furor ceñido,
valiente lidia, a más victoria atento
el bruto victorioso, cuyo intento,
de más alto poder fue resistido.
Feroz en la campaña, es ya temido;
a toda fiera alcanza el escarmiento,
mayor aplauso debe al vencimiento,
pues fue la causa de quedar vencido.
Los postreros amagos de la vida,
se vieron antes, que la ardiente llama
ejecutase el golpe de la herida
Creció la admiración, creció la fama,
y el aplauso común, en voz divina,
deidad te adora, vencedor te aclama.