Del Monserrat en la penumbra undosa
Fulguró, su frente pura aparecía
Ceñida por el sol, y la poesía
A sus plantas oraba cariñosa
De la luna gentil la luz hermosa
En sus ojos divinos refulgía
Su boca de corales sonreía
Llena de besos de color de rosa.
Un tropel de querubes que la vieron,
Bajaron a do estaba, abandonando
En las nubes, sus alas de colores,
;La Morena! los ángeles dijeron,
Y Dios en tierra la rodilla hincando
Cubrió su falda con azules flores.