En el instante único de la amorosa cita,
Cuando el amor te tuvo en mis brazos tronchada,
La luna se doraba al verte tan bonita,
¡Y el jardín sonreía al verte tan amada!
Y en la noche dormida como inmensa corola.
En que quedó por siempre, nuestro espíritu preso,
Nuestras manos unidas eran un ala sola,
¡Y nuestras bocas juntas eran un solo beso!
¿Qué recuerdo ha dejado en tí la noche aquella?
Yo me llevé en la frente el fulgor de una estrella
¡Y a tí en mi corazón, tu postrimer retiro!
¡Si él fué tu cuna, él tiene que ser ahora tu fosa!
¿No ves que siempre llevo sobre el pecho una rosa
Para que no te puedas fugar en mi suspiro?