Madre de amor gentil, que cuando el día
asoma por levante, tú riendo,
con amorosa luz estás hendiendo
la tierra, el mar y el aire de alegría
Así jamás de amor nueva porfía
Adonis, siga, por quien vas ardiendo,
que el pecho abrases desta que encendiendo
y helando está rebelde el alma mía
Que yo juro y prometo en sacrificio
¡oh, Santa Diosa! consagrarte altares,
y en ellos esparcir purpúreas flores
Y junto por tan alto beneficio
sacrificarte víctimas a pares
y en su fuego quemar de Arabia olores.