Breve y triste en la tierra fue tu vida:
sentimiento exquisito te mataba
inspirando tu genio; y tu alma estaba
de tu cuerpo en la cárcel oprimida
La cárcel rota en juventud florida,
espiraste en tu Abril la muerte, esclava
de su envidia, tu genio ya apagaba,
pero tu Gloria, le alumbró enseguida
Jamás verás tu trono derribado:
mientras haya en el mundo sentimiento,
Bellini, no serás rey destronado;
¡Rey de la melodía! en tu alto asiento,
antes de que termine tu reinado,
verás del mundo el postrimer momento!